Una jirafa, un dragón, una canción, un libro, una emoción, un experimento, un cuento de hadas, una historia de terror... o un blog, ¿por qué no?
viernes, 27 de enero de 2012
De SOPA, ACTA y otras cosas
lunes, 27 de diciembre de 2010
Quisiera ser Jane.
Hoy vi Tarzán, la de Disney, y debo confesar algo: estoy enamorada.
Hago la aclaración de que fue la película de Disney porque, según me acabo de enterar, existen 89 películas del mencionado personaje y las de las fotos que vi de los actores que lo han representado sólo me gustó uno, Christopher Lambert. El resto de los actores que vi tenían el cabello bastante corto y estaban bien peinados, eso no está padre; una de las cosas que más me gustó del que redescubrí en la mañana fue su cabello largo y despeinado. Así que, repito, estoy enamorada del Tarzán de Disney.
Hace mucho que no veía esa película y hoy la encontré por casualidad. De lunes a viernes por la mañana no hay nada que ver, así que Tarzán era una buena opción y no me arrepiento de las dos horas invertidas. Jeje.
Aunque resulta que el Tarzán original, de la novela de Edgar Rice Burroughs, es mucho más atractiva; además de las habilidades y características físicas que todos conocemos, el Tarzán de Burroughs aprendió a leer utilizando los libros de sus padres y hablaba varios idiomas. Eso lo hace más interesante…
Pero ya, yo sólo venía a hacer una pequeña confesión y ya me estoy clavando mucho. Me despido por hoy.
PS. Si eres un hombre muy (de verdad, muy) parecido físicamente a la caricatura antes mencionada, con una voz de igual tono, sabes hablar varios idiomas y tienes mucho que contar sobre tu vida con los primates, no dudes en contactarme. En serio.
lunes, 8 de noviembre de 2010
De nuevo es lunes.
Y han pasado cosas desde el último lunes que vine por acá, pero así es la vida: siempre pasan cosas y no todo es malo...
... de hecho, me gusta pensar que todo tiene una razón de ser y esa razón debe ser una buena.
Otra canción, para no perder la costumbre. Es todo por hoy.
It's over.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Ah sí sí! El Bicentenario.
El semestre corre y corre… más bien podría decirse que vuela por la velocidad que parece tener; en situaciones como estas se nota la subjetividad del tiempo. Yo voy bien, intentando hacer de todo y avanzando lo posible.
No ha pasado mucho además de lo normal: despertarse groseramente temprano, ir a clases, viajar a casa, hacer tareas, dormir inconvenientemente tarde (o de plano no hacerlo) y repetir. Pero, aunque lo parezca, no me quejo porque todo tiene lo suyo:
- Las despertadas temprano son buenas porque, si fueran más tarde, el viaje casa-escuela sería terriblemente largo.
- Las clases me divierten mucho, en general, y en la escuela me la paso bastante bien. Es más divertido que estar en casa haciendo tareas, je…
- El metro tiene su encanto a veces, se pueden ver cosas, situaciones y personas interesantes. Con el tiempo te acostumbras al viaje y el tiempo pasa rápido, pero nunca está de más disfrutar de aquellos momentos en que el tiempo se detiene en una estación, es un buen momento para hacer experimentos; por ejemplo, puedes ver si es verdad que sientes cuando ya llegaste a tu estación aunque vayas dormido =)
- Y bueno, no puedo dejar de mencionar las desveladas. Ir a la cama a las 4 de la mañana vale la pena cuando te vas con la satisfacción de haber hecho algo productivo… aunque al otro día no es tan padre andar todo hiperactivo por tanto café o en calidad de zombie (he pasado por ambas, generalmente en ese orden), pero lo vale, eso seguro.
Y bueno, un día como hoy pero en 1830 nació Porfirio Díaz, quien hace 100 años decidió “ajustar” la fecha en la que se conmemoraría la Independencia de México… casualmente (aja!) el ajuste resultó en que el centenario de la celebración coincidiría con su cumpleaños número 80.
No tengo mucho más que decir al respecto.
Suerte con el embotellamiento-bicentenario y muy buen súper puente oficial (gracias a los eficientes altos mandos del país) para todos.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Pantitlán.
Primer día del mes, mitad de la cuarta semana de clases. Hoy no hay mucha tarea así que pienso dormir todas las horas que me debo (aja!). Pero también quería pasar por aquí, ya extraño escribir.
Paseando por el Caralibro me encontré con un enlace interesante: una niña nació en el metro Pantitlán el día de hoy. Yo sabía que en el metro pasaban cosas muy locas, desde que te venden enciclopedias hasta el faquir que dice que no está ahí para robarte pero más te vale que lo apoyes, de hecho yo tuve una experiencia rara hace poco… pero de ahí a que nazcan niños, ya está muy extrema la cosa.
Aquí está la noticia. Yo espero que todo haya salido bien para los padres y la pequeñita, que ya tiene una anécdota de vida. Cuando vaya por esos rumbos con sus amigos podrá decir “Yo nací aquí”.