viernes, 27 de enero de 2012

De SOPA, ACTA y otras cosas


A tres días de volver a la vida académica, vengo a escribir, por si me llego a desaparecer de nuevo los cuatro meses. 

Entre los asuntos más sonados últimamente está el de la SOPA (Ley Contra la Piratería Online), del que circuló un video en el que se supone explican con palitos y bolitas como afectaría la aprobación de la misma o, su casi homóloga internacional, el ACTA (Acuerdo Comercial Antipiratería) a la gente común y corriente como nosotros. Ambas iniciativas tienen básicamente el mismo objetivo: limitar la “piratería”, o el uso de contenido con derechos de autor de forma ilegal, por internet; sin embargo, hay muchas personas que se oponen a estas, alegando que podrían limitar ciertas libertades que caracterizan al internet, como la de expresión, por ejemplo.
    Por otro lado, también hay quien está de acuerdo con la iniciativa. Principalmente, y como es de esperarse, los autores con derechos sobre el contenido en cuestión, ya que la piratería les hace perder mucho dinero y se esperaría que al detener el tráfico ilegal de sus obras, la gente empiece a hacerse de copias originales y todo sea como estas grandes compañías lo sueñan… pero, ¿de verdad será así de fácil? En cierto sentido estoy de acuerdo con ellos, finalmente es su trabajo, sus creaciones… y como todos nosotros, tienen que vivir de algo.
    Como ya lo dije alguna vez, difícilmente estoy bien informada sobre lo que pasa en el mundo, o al menos tan bien informada como creo que debería estar para emitir una opinión imparcial. No estoy segura de que lo que acabo de escribir sea completamente correcto, especialmente la última parte, pero eso es lo que me imagino. Me gusta la música, y siempre he pensado que a veces es muy cara (los discos, pues); mi teoría es esta: los discos son caros à la gente no los compra, por caros à la gente consigue la música por otros medios à las disqueras tienen que subir los precios porque no están recuperando la inversión à los discos son muy caros… y así, infinitamente. Si la música no fuera tan cara como lo es a veces, la gente preferiría gastar en algo original pero seguro de buena calidad, que conseguir la música “por otros medios”, pero esto no pasa; entonces, alguien tiene que ceder… Si todo sigue como va, nos veremos obligados a ceder nosotros.
    En fin, la SOPA se congeló. Necesitaba ser firmada por ambas Cámaras y el Presidente para ser aprobada, como Obama no estaba de acuerdo, ya fue… Ahora queda preocuparse por el ACTA, que aunque menos sonada, se viene discutiendo desde hace varios años y ya fue firmada por otros cuantos países (incluyendo Estados Unidos); como ya lo dije, es básicamente lo mismo que la SOPA pero internacional… lo que suena más grave, ¿no?
    Y aunque nunca hubo realmente SOPA (Mafalda y sus amigos lo agradecen), se aplicó: FBI vs MEGAUPLOAD, de lo que me imagino ya han de saber. Además de eso, Twitter anunció ayer, mediante un comunicado en su blog oficial, que empezarán a censurar los tweets selectivamente por países, si es que estos infringen los límites de libertad de expresión local en dichos lugares, aunque seguirán siendo visibles en el resto del mundo. Y así… veremos que sigue.
    Mientras a disfrutar del internet y todas sus libertades. 

Auch… que post más depresivo me acabo de aventar.

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