A
tres días de volver a la vida académica, vengo a escribir, por si me llego a
desaparecer de nuevo los cuatro meses.
Entre
los asuntos más sonados últimamente está el de la SOPA (Ley Contra la Piratería
Online), del que circuló un video en el que se supone explican con palitos y
bolitas como afectaría la aprobación de la misma o, su casi homóloga
internacional, el ACTA (Acuerdo Comercial Antipiratería) a la gente común y
corriente como nosotros. Ambas iniciativas tienen básicamente el mismo
objetivo: limitar la “piratería”, o el uso de contenido con derechos de autor
de forma ilegal, por internet; sin embargo, hay muchas personas que se oponen a
estas, alegando que podrían limitar ciertas libertades que caracterizan al
internet, como la de expresión, por ejemplo.
Por
otro lado, también hay quien está de acuerdo con la iniciativa. Principalmente,
y como es de esperarse, los autores con derechos sobre el contenido en
cuestión, ya que la piratería les hace perder mucho dinero y se esperaría que
al detener el tráfico ilegal de sus obras, la gente empiece a hacerse de copias
originales y todo sea como estas grandes compañías lo sueñan… pero, ¿de verdad
será así de fácil? En cierto sentido estoy de acuerdo con ellos, finalmente es
su trabajo, sus creaciones… y como todos nosotros, tienen que vivir de algo.
Como
ya lo dije alguna vez, difícilmente estoy bien informada sobre lo que pasa en
el mundo, o al menos tan bien informada como creo que debería estar para emitir
una opinión imparcial. No estoy segura de que lo que acabo de escribir sea
completamente correcto, especialmente la última parte, pero eso es lo que me
imagino. Me gusta la música, y siempre he pensado que a veces es muy cara (los
discos, pues); mi teoría es esta: los discos son caros à la gente no los
compra, por caros à la gente consigue la música por
otros medios à las disqueras tienen que subir los
precios porque no están recuperando la inversión à los discos son muy
caros… y así, infinitamente. Si la música no fuera tan cara como lo es a veces,
la gente preferiría gastar en algo original pero seguro de buena calidad, que
conseguir la música “por otros medios”, pero esto no pasa; entonces, alguien
tiene que ceder… Si todo sigue como va, nos veremos obligados a ceder nosotros.
En
fin, la SOPA se congeló. Necesitaba ser firmada por ambas Cámaras y el
Presidente para ser aprobada, como Obama no estaba de acuerdo, ya fue… Ahora
queda preocuparse por el ACTA, que aunque menos sonada, se viene discutiendo
desde hace varios años y ya fue firmada por otros cuantos países (incluyendo
Estados Unidos); como ya lo dije, es básicamente lo mismo que la SOPA pero
internacional… lo que suena más grave, ¿no?
Y
aunque nunca hubo realmente SOPA (Mafalda y sus amigos lo agradecen), se aplicó: FBI vs MEGAUPLOAD, de lo que me
imagino ya han de saber. Además de eso, Twitter anunció ayer, mediante un comunicado en su blog oficial, que empezarán a censurar los tweets
selectivamente por países, si es que estos infringen los límites de libertad de
expresión local en dichos lugares, aunque seguirán siendo visibles en el resto
del mundo. Y así… veremos que sigue.
Mientras
a disfrutar del internet y todas sus libertades.
Auch…
que post más depresivo me acabo de aventar.