lunes, 27 de diciembre de 2010

Quisiera ser Jane.

Hoy vi Tarzán, la de Disney, y debo confesar algo: estoy enamorada.


Hago la aclaración de que fue la película de Disney porque, según me acabo de enterar, existen 89 películas del mencionado personaje y las de las fotos que vi de los actores que lo han representado sólo me gustó uno, Christopher Lambert. El resto de los actores que vi tenían el cabello bastante corto y estaban bien peinados, eso no está padre; una de las cosas que más me gustó del que redescubrí en la mañana fue su cabello largo y despeinado. Así que, repito, estoy enamorada del Tarzán de Disney.


Hace mucho que no veía esa película y hoy la encontré por casualidad. De lunes a viernes por la mañana no hay nada que ver, así que Tarzán era una buena opción y no me arrepiento de las dos horas invertidas. Jeje.


Aunque resulta que el Tarzán original, de la novela de Edgar Rice Burroughs, es mucho más atractiva; además de las habilidades y características físicas que todos conocemos, el Tarzán de Burroughs aprendió a leer utilizando los libros de sus padres y hablaba varios idiomas. Eso lo hace más interesante…


Pero ya, yo sólo venía a hacer una pequeña confesión y ya me estoy clavando mucho. Me despido por hoy.



PS. Si eres un hombre muy (de verdad, muy) parecido físicamente a la caricatura antes mencionada, con una voz de igual tono, sabes hablar varios idiomas y tienes mucho que contar sobre tu vida con los primates, no dudes en contactarme. En serio.

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