miércoles, 28 de julio de 2010

De vacaciones.

Escribo esto desde las lejanas tierras de León, vacacionando felizmente de visita con la familia. Extraño a los que se quedaron, pero me la estoy pasando bien y no me arrepiento de estar aquí; además he visto varias cosas curiosas desde que llegué, viene la lista de lo más importante (por no decir “de lo que recuerdo”), junto con las respectivas pruebas:

- De camino al tianguis de los martes pasamos por un circo, lo cual no es muy impresionante, lo interesante aquí fue que al menos dos de los remolques tenían su propio satélite de televisión pagada. Eso me pone a pensar… y tal vez en el circo no se gane tan mal después de todo. Si no la hago en la Química intentaré que me crezca la barba y tal vez tenga otra opción de vida.

- Un poco más cerca de la casa hay un local donde venden “Quezadillas”. Eso me deja con varias preguntas: ¿a qué sabrán?, ¿serán de “quezo”?, ¿el “quezo” lo hacen con la leche de las “vacaz”?... y cosas por el estilo.

- Hace mucho, de verdad mucho, que no veía frituras tridimensionales de queso; aquí todavía las venden. Me dio gusto comerlos de nuevo.

- Las plazas comerciales están igual (o peor) de llenas que por mis rumbos en fin de semana o en miércoles de cine, por un momento me sentí como “en casa”.

- Esto último no lo tengo en foto, pero juro que no miento. Aquí los moteles se llaman auto-hoteles, cosa que me dio mucha risa y flojera a la vez; es un nombre más largo y raro, aunque supongo que también es la falta de costumbre. Me contaron que la zona por la que pasamos, donde vi los tres auto-hoteles, se conoce como El triángulo de las bermudas: los coches entran y desaparecen…

Seguiré aquí unos días más, a ver que más encuentro. Fin… por ahora.

1 comentario:

Oliver dijo...

Ez muy fazil!!

Corre al puezto de laz quezadillas y pide un par, para que noz puedaz dezir zi zi zon de quezo de vacaz.

Felizez Vacazionez!!!!